viernes, 22 de junio de 2012

NO DA LUGAR COMPARAR EL PLAN CEIBAL CON EL USO DE MARIHUANA





El Presidente Mujica carente de toda lógica en la defensa de un tema en el cual no tienen nada claro como la despenalización del consumo de la marihuana, lo comparó con la instrumentación del Plan Ceibal.

No cabe duda que ni él mismo cree lo que dice, busca aferrarse a una bandera que es de reconocimiento de la gestión de su antecesor y no propia, lo único que hace es desprestigiar una política acertada como es la del Plan Ceibal.

Soberbia del gobierno va a terminar convirtiendo cualquier buena idea en un desastre, cosa que no es el tema de la despenalización del consumo de esta droga.

La forma en que se presenta este proyecto dentro de un marco de medidas que buscan frenar la inseguridad pública, ha generado más inseguridades que certezas.

Es triste y fuera de lugar la confesión del Secretario de Presidencia sobre la marihuana, de adolescencia tardía que le dio sensación de "paz", "placentera", "agradable", nos hace reflexionar si su experiencia no fue posterior al triste episodio que protagonizó como embajador en Italia donde la demora en sus funciones posibilitó no extraditar un ex militar acusado de violación de derechos humanos. Denunciado por su fuerza política.

Con la intención de tapar un incendio agregan combustible, cortinas de humo ni siquiera el de la marihuana tapa las omisiones, errores e irregularidades y problemas que demandan hoy una solución impostergable, como lo son la seguridad pública, la educación, la salud y vivienda entre otros.

                                                                                  Esteban Jardín                                                                                  

sábado, 16 de junio de 2012

EL REGRESO DE WILSON

Por Esteban Jardín


Cumple un nuevo aniversario del regreso de "Wilson y Juan Raúl" un episodio que marco la historia del Uruguay.
Seguro todos recordamos el mismo y las connotaciones que genero su injusta prisión, las movilizaciones frente al juzgado militar, su liberación y el discurso en la explanada IMM.
En el año 2002 propusimos y concretamos en esta fecha la emisión filatélica alusivo al mismo el regreso de Wilson.
Gracias a la desprendida y gentil colaboración de Susana y Juan Raúl en el Palacio Legislativo presentamos esta inédita emisión tan justa y merecida.
Pero lo mas destacable fue la exposición que organizamos conjuntamente a la presentación, en la misma se expusieron algunas pertenencias del Gran Caudillo, que lo acompañaron en su exilio y regreso, objetos tan sencillos como la campera, el ticket pasaje , su carne de Nacional, las tarjetas de sus cursos de náutica entre otros, una idea que nació de Juan Raúl y Susana que con tanta amabilidad nos describían el episodio que acompaño cada objeto y las circunstancias que rodeaban cada hecho.
Con un marco de gente que colmo las instalaciones en un día gris frío y con paro de transporte, con la misma alegría que fue a esperarlo aquella vez.
Legisladores y figuras de todos los partidos políticos se hicieron presentes, familia, amigos, y quienes compartieron la travesía.
Estaba Wilson presente una vez mas como tantas veces se le siente en cada hecho trascendente de la patria.


Esteban Jardín

martes, 12 de junio de 2012


Por Mario Dominguez Gadea

RENOVACION

            Quien se precie de observador, que en el mundo de la política es una necesidad imprescindible para sobrevivir y sacar conclusiones, constatará que a tantos meses de las Elecciones Nacionales, que queremos ganar, cala cada vez más hondo la necesidad de cambios radicales en los mandos naturales del Partido. Quienes tenemos como hábito el contacto reiterado con correligionarios de avanzada edad, lo notamos cada vez con mayor intensidad.
            Como los “Veteranos” opinamos y votamos, vale se tomen en consideración sus opiniones, que son la de la voz de la experiencia.
            Ellos hicieron posible los formidables triunfos del “58” y del “95”, que nos permitieron hacer tantas cosas buenas. Ahora son partícipes molestos de una realidad tangible como lo es la situación que estamos enfrentando.
            Ellos son también los del mensaje de futuro, por el recuerdo y ejemplo de los Grandes: Saravia, Herrera, Beltrán, Fernández Crespo, Wilson, Ortiz, que lucharon, en las buenas y en las malas, hasta morir. Los recuerdos en sus bocas son fuerza y rebeldía, lo que nos llevan a escribir estas líneas.
            Si uno rasca en la superficie de otras generaciones nota que no es una opinión reservada a un grupo etario. Se está generalizando en un apretón de dientes y en un decir, a todos los niveles, que necesitamos reformas urgentes.
            Y, en todo esto, que más que confuso es peligroso, hay algo, que no es resentimiento, pero sí sensación de frustración ante el destino incierto de una Juventud que significa todo, porque en el futuro será su obligación trasmitir al pueblo los ideales del Partido.
            La carrera electoral debe abrirse. Eliminar las dependencias que comprimen,  con un partido que respete las reglas de juego, pero que deje jugar para que  poco a poco la prédica haga carne en los correligionarios, y los que no lo son.
            No es todo, pero es mucho más de lo que se imaginan los político y militantes de edad media. Si no despertamos nos tiran al Partido por la borda, y no estamos, por respeto a los que fueron y a los que quieren ser, andar evitando el viento en la puerta de entrada, con miedo a que nos abran la del fondo.
            Lo positivo es que tenemos compañeros inteligentes, con ansias del triunfo del Partido, predicando la única medida disponible de salvación del País.
            Vamos a no engañarnos y entrar en proclamas eruditas que no son posibles de materializar. Nuestra dirigencia política existe y es suficiente como para seleccionar, llamar a relevo y procurar una conducción que nos lleve al triunfo.
            Nadie dude que quienes pensamos en dejar semillas de dignidad y triunfo,  estamos actuando por un logro que nos hemos asignado.
            Cada día que pasa debemos repetirnos que determinada función política no puede ni debe ser considerada una tarea rentable, en un trabajo más. No votamos, en una democracia representativa, para tener empleados en una casa grande, sino sus representantes, que defiendan al Pueblo (trabajadores, pasivos, ancianos, niños, a todos), tratando de darnos un País mejor.

 POCO A POCO
           
            Nadie duda, dentro y fuera de fronteras partidarias, que vamos tomando conciencia sobre cómo enfrentaremos con dignidad, el futuro político del País.
            Observando la actividad del Partido vemos como la familia de dirigentes y sus directos colaboradores están consolidando la tarea de quitar a los actuales (no se les puede decir gobernantes a quienes no lo son), recorriendo intensamente el Interior.
            En Montevideo, no por ser el de mayor caudal electoral, la regla es distinta y Correligionarios de distintas líneas están aunando esfuerzos.
            Pero Montevideo sólo no alcanza. No dudamos que Canelones y Maldonado, de fuerte gravitación en el destino partidario y electoral, dirán presente a corto plazo.
            Se mira fuerte a quienes tienen antecedentes probados. Hay Intendentes cuyo destino, por no poder ser reelectos, está disponible con un caudal de conocimientos y experiencias.
            Se piensa que primero corresponde buscar a los hombres, para poder elegir, sin dejar de lado las costosas financiaciones que demanda una campaña electoral decente, sin ayudas del Exterior.
            El “Movimiento Compañeros” tuvo idea y conciencia del desafío. Desde hace varios  meses tomó la iniciativa, que, a la fecha, ha demandado mucho esfuerzo, dando un ejemplo, que para mejor suerte para el Partido ha trascendido.
            Poco importa los intereses personales cuando se olvida el superior destino que demanda continuar defendiendo la vigencia de los principios, que nos intentan hacer olvidar.


Mario Dominguez Gadea

miércoles, 16 de mayo de 2012

A BAJAR UN CAMBIO


                         
Por Esteban Jardín

En el ejercicio de la función pública todas las horas son de máxima responsabilidad. Esa obligación recae en los ciudadanos electos y en los funcionarios designados por aquellos, sin excepciones y siempre.
Pero hay momentos en la vida del país en que ese deber obliga también a la oposición y a la sociedad en su conjunto a compartir la responsabilidad, con y permanente actitud reflexiva.
En síntesis: más responsabilidad y mayor entrega al trabajo, con menos palabras.
Ese es, a nuestro juicio, el camino a encarar tras esta escalada delictiva incontenible y que suma, hora a hora, nuevas víctimas que encuentran la muerte mientras trabajan, unos protegiendo a la sociedad y otros desarrollando sus oficios o vocaciones, pero siempre en el marco de la honradez y la dignidad.
En cambio, lo que se dice o se escribe sin fundamento alguno, apunta directamente a lo contrario: ahondar en la rispidez que exhibe la sociedad, que comienza a crisparse con razón y con un riesgoso errático rumbo, como se vio en la noche del lunes en la Plaza Independencia.
La convocatoria fue a través de las redes sociales y bajo el compromiso que se invitaba a participar sin banderas partidarias. Así fue y al llamado centenares de personas, el número no hace a la cosa, se reunieron espontáneamente y exteriorizaron lo que sentían: indignación, indefensión, hartazgo ante la inoperancia y un incipiente rechazo a la clase política, que precisamente estaba allí entre la muchedumbre, con dirigentes de diferentes sectores partidarios y sociales, sin reivindicar presencia, salvo la que requería la prensa.
El detonador fueron los últimos alevosos asesinatos: del trabajador de La Pasiva, del policía que llegaba a su casa en Cerro Norte, de un ex cronista policial, del guardia de seguridad de un supermercado…
En el espíritu de los asistentes estaba también presente las destrucciones de los lugares de reclusión, los funcionarios corruptos en cárceles, en juzgados y donde cuadre y a cualquier nivel, las fugas del INAU y la injusticia asistencial del gobierno y lo que se quiera asociar.
Todo eso sobrevolaba y también había temor en algunos asistentes ante alguna provocación o algún desborde de quienes ocuparon la vanguardia de la concentración. Se advertía --en la mayoría- la inexperiencia en este tipo de movilizaciones y los cánticos evidenciaron la improvisación al intercalarse los reclamos con las estrofas del Himno Patrio.
La concentración estuvo precedida por desacertados comentarios del presidente Mujica y de su esposa, la senadora Topolansky. Esta, responsabilizó de la ola de violencia a la pasta base que se introdujo al país con el gobierno de Jorge Batlle.
Si fuera así, tiempo hubo para eliminarla, pero siempre es más fácil responsabilizar a terceros que a hacer autocrítica.
Entretanto, Mujica al retirarse el mismo lunes de una conferencia de prensa que convocó para referirse a la situación de la Armada, deslizó ante cronistas el desacertado “chusmeteo” de que la rapiña a La Pasiva de La Blanqueada no habría sido tal. Algunos medios dijeron entonces que se trataría de “un ajuste de cuentas”.
Ningún crimen impune merece ese sórdido comentario, pero éste del trabajador gastronómico menos que ninguno. Esa ha sido una alfombra que tapa cualquier polvo y que comenzó a utilizarse -cada vez con más frecuencia- cuando no se sabe o no se quiere investigar.
A todo esto el ministro Bonomi, horas después de la concentración donde se le calificó de “inepto” y de ser “el culpable de esto”, cuestionó la legitimidad de la movilización y se puso el sayo del cántico que reclamaba “que se vayan”, diciendo que el presidente era quien podía decirle que se fuera. En la realidad también la conciencia dice -a veces- “esta camiseta me queda grande”.


Señores, ¡bajen un cambio, llámense a silencio, pónganse a trabajar, respeten los derechos ajenos y asuman la responsabilidad que les impone el momento: ejerzan autoridad y hagan algo, pero por favor hagan algo que no sea hablar y lanzar “bolazos”.
Todo parece indicar que estamos en el punto de inflexión en el que “el viento a favor y la bajadita” ya no acompañan la gestión del gobierno frenteamplista.

lunes, 7 de mayo de 2012

¡PORQUÉ NO SE CALLAN!


De Esteban Jardín

La senadora Lucía Topolansky, convertida ahora en portavoz del gobierno además de ser la esposa del primer mandatario y la primera senadora del Frente Amplio, devino en los últimos tiempos -por sus comentarios-  en una máquina de largar “bolazos”, según califica el propio Mujica a los diretes que carecen de fundamento y generan inquietud en la ciudadanía.
En este caso, ¿Son bolazos o es la exteriorización de su autoritarismo?
El propio Julio Marenales, en declaraciones al diario Ultimas Noticias, desechó una eventual candidatura presidencial de Topolansky  y se inclinó por Astori, que según dijo, es quien gobierna en la actualidad, como si la función de gobernar se limitara a vigilar el cobro de tributos y pagar el presupuesto.
El histórico Tupa reveló su postura antes que la “primera dama” le dijera a la agencia noticiosa argentina TÉLAM que quería unas FFAA “fieles al proyecto político” del Frente Amplio. Nadie como Marenales y como el propio ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, saben los puntos que calza la vieja compañera de la guerrilla que atentó contra el sistema democrático uruguayo.
Y precisamente la institución Ministerio de Defensa, a instancia de los mandos de las FFAA, le marcó la cancha a la locuaz legisladora.
De inmediato también el sistema político se erizó por lo que pretende el MPP de las FFAA y  -tras ello- el debate político se instaló en el Parlamento,  ámbito natural de discusión en una democracia, que parece estar jaqueada por los fracasados golpistas, derrotados hace 40 años por quienes defendieron las instituciones.
Corresponde también involucrar aquí al MPP, sector mayoritario del Frente Amplio, hasta que la dirección de ese grupo no salga a fijar una posición contraria a estos temerarios dichos.
¿En qué momento coyuntural cae este pronunciamiento de la portavoz del gobierno?
Precisamente Topolansky lo hace cuando el Poder Ejecutivo se ve embretado -después de 15 meses de inoperancia- a reglamentar la Ley 18717, que habilita a los militares a controlar las cárceles, sumidas estas en la peor crisis por falta de responsabilidad de mando.
Cada jerarca policial implicado en el sistema salió con su  propio “bolazo”, llegando alguno a declarar que eran militares quienes arrojaban drogas a través de los alambrados perimetrales de las cárceles  y botellas con alcohol.
Corresponde hacer un paréntesis para preguntarle públicamente  al ministro del Interior, en qué juzgado están radicadas esas denuncias, y si no se hizo, por qué lo permitió.
A todo esto lo único que le preocupa al titular de la cartera es aclarar a diestra y siniestra  que “tiene todo el respaldo del presidente Mujica”.
Éste, en su semanal parodia radial en la que acumula diatribas propias de un filósofo de estaño de los años 40, anuncia que está reglamentando lo que él mismo, una semana atrás, se responsabilizó de no mandar a hacerlo por 15 meses. 
Mientras la  máquina de “bolazos” marcha en su máxima productividad, día a día aparecen por arte de magia y según lo dijo el propio Comisionado Parlamentario,  más “cortes carcelarios” y armas de fuego de cualquier calibre.
Ante este panorama, donde con claridad se puede ver la sorda guerra desatada por quién “controla” al narcotráfico que opera en el país y por ende en las cárceles, Mujica quiere convencer a la ciudadanía que la inmensa mayoría de los que están presos lo están por “chotos”.
Eso no lo cree ni él mismo.
A la hora de responderle a Mujica con una frase digna de un comentario de este tenor, cada uno íntimamente debe auto limitarse, por el respeto que a todo el país le debe merecer esa institución que se llama Presidencia de la República, ocupe quien ocupe su titularidad.
Lo único que cabe entonces es aplicar la sentencia que le dedicó al presidente de Venezuela el rey de España : ¡por qué no se calla! -y agregamos-  ¡hace callar a quienes le rodean!.
Todos los involucrados, que cobran su salario a costillas del pueblo, lo deben hacer por trabajar y no por abrir la boca.
Esteban Jardín

martes, 1 de mayo de 2012

1 DE MAYO

En este nuevo 1 de mayo, es deseo de nuestra Agrupación política, hacer llegar a los Compañeros, correligionarios y Compatriotas trabajadores todos, un cariñoso saludo y los deseos de un futuro mejor basado en el trabajo honesto y responsable de toda la cadena productiva del país.
Con la convicción de que en el esfuerzo diario de todos estos hombres y mujeres está cimentada la prosperidad de nuestra Patria y que en el mutuo respeto en los derechos del capital y del trabajo descansa la paz social de los uruguayos.

domingo, 29 de abril de 2012

Dr. Walter Santoro


De Dr.Hugo Rodriguez Carrasco

En el Partido Nacional los liderazgos no van del brazo con la fortuna”

Se cumple hoy el primer aniversario del fallecimiento del Dr. Walter Santoro, con tal motivo; familiares, amigos, correligionarios y ciudadanía canaria se convoca ante su tumba en el cementerio de la ciudad de Santa Lucía, para tributar un permanente recuerdo a este dirigente nacionalista, que fue por mas de medio siglo, maestro, ejemplo y guía de varias generaciones del Partido Nacional.
Falleció a los 89 años de edad con toda la lucidez de su pensamiento, rodeado por los suyos, en el retiro que le impuso la biología a este caudillo civil incansable, que fuera luchador y abanderado de múltiples jornadas cívicas al frente de su Lista 2 de Canelones o en el desempeño de los cargos partidarios y de gobierno que le confió su Partido.
Desde la juventud fue un nacionalista comprometido con la vigencia y destino del Partido Nacional y militó activamente en el herrerismo acompañando al Dr. Luis A. de Herrera. Electo Representante Nacional a partir del año 1954, ocupó por varios periodos bancas legislativas como diputado o senador, sólo interrumpidos por la proscripción que le impuso el golpe militar de 27/junio de 1973.-
Fue Ministro de Industria del gobierno nacionalista (1962-1966)
En su fecunda actividad partidaria integró varias veces y presidió el Honorable Directorio del Partido.
 Junto a Wilson Ferreira Aldunate integró el Movimiento Por la Patria en 1971. Reinstalado el sistema democrático participa del Gobierno del Dr. Luis A Lacalle como Senador.
En 1994 es inspirador y fundador del sector Manos a la Obra que impulsa la candidatura del Dr. Volonté.
Abogado con sólida formación jurídica participó e impulsó como parlamentario y legislador muchos aspectos de la legislación hoy vigente.
Hombre de consulta y conocedor de la realidad nacional y partidaria, nunca cerró caminos en la búsqueda de salidas acordadas en el entendimiento, lo que le otorgó fama de buen operador y negociador político, función que cumplió en muchos pasajes de la vida nacional. Fuimos testigos del reencuentro con el diputado Bari González, luego de 25 años de desavenencias disputando la adhesión de los votantes canarios, para coincidir en la conveniencia de integrar juntos una lista única a la Convención partidaria.
Cuando el Partido Nacional encamina sus esfuerzos a la búsqueda de liderazgos que lo lleven a recuperar las mayorías ciudadanas perdidas, analicemos nuestra historia reciente para encontrar ese camino y evoquemos el ejemplo de conductores exitosos como el Dr. Walter Santoro.

Una vida consagrada a servir a su País y a la gente, con la firme convicción de sus ideales y una honestidad inquebrantable.
Recordemos hoy este concepto que nos legara:”En el Partido Nacional los liderazgos no van del brazo con la fortuna”.

Dr. Hugo Rodriguez Carrasco

domingo, 22 de abril de 2012


Transcurrieron 21 años de la partida de Martín Sturla. La Agrupación Compañeros del Partido Nacional quiere, en este 22 de abril, rendirle homenaje recogiendo algunas sentidas expresiones de quienes les acompañamos en su fugaz carrera política y en particular aquella inolvidable gesta de la Lista 31 del año 1989.
Ayer, hoy y siempre Martín seguirá en nuestros corazones y al frente de nuestra columna.

Héctor Martín Sturla Berhouet (Montevideo, 13 de junio de 1953 - 22 de abril de 1991), abogado y político uruguayo perteneciente al Partido Nacional.


De Esteban Jardín



El 22 de Abril se cumple un año más del fallecimiento del Dr. Héctor Martín Sturla.
Legislador de destaque y excelente presidente de la Cámara de Representantes en el primer año del exitoso Gobierno del Partido Nacional, fue una pluma formidable y un exquisito legislador en el más amplio sentido del término. Redactor e impulsor de leyes con sentido y aplicación real, más allá de su formación como hombre de derecho y específicamente en el área del Derecho Comercial, mereció el reconocimiento de sus correligionarios y adversarios políticos. Como testimonio en la vida del país quedó la redacción de La Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, que le encargó el propio Wilson Ferreira Aldunate.
Pero hoy es al otro Martín al que queremos evocar. Han pasado más de 22 años de la elección de 1989, en que irrumpió con su Agrupación Acción Popular Lista 31 y fue en esta instancia que tuve la oportunidad de conocerlo con mayor cercanía.
Los resultados de una exitosa campaña electoral fueron el tributo al trabajo y la capacidad demostrada, que apenas fueron destellos de todo lo que prometía.
Este joven abogado que ejercía su profesión en el sector privado (bancario), se integró a la comisión que convocó -allá que por la década del 80 el Dr. Oliú- con el propósito de estudiar la defensa de la Constitución, que se preveía iba a ser atacada con un intento de reforma, como es característica de todo poder totalitario. Esa comisión, de tanta responsabilidad, fue integrada entre otros por el mismo Dr. Gonzalo Aguirre (vicepresidente electo en 89) y el mismo Dr. Lacalle. Fue en ese ámbito donde fundó una amistad con Martín.
Sturla fue electo diputado en 1984 por Montevideo, y reelecto en 1989 con la lista 31, asumiendo la presidencia de la Cámara de Representantes en el primer año de Gobierno del Partido Nacional.
Es en esta Lista 31, Acción Popular, donde se generó un grupo político  capaz de amalgamar la esencia de esta actividad tan apasionada y comprometida.
Él fue capaz de amalgamar lo popular con la academia; el compromiso y la esperanza; el respeto por la dirigencia y la militancia, con un proyecto de país.
Fue el  artífice de una cadena donde cada eslabón tenía el sentido de pertenencia y no dejaba espacio sin ocupar dentro del Departamento de Montevideo.
El lema para la contienda del 89, del “mejor equipo de Lacalle”, fue en la jerga  herrerista esa “mezcla” entre el que padecía las mayores dificultades y el que la vida le daba las herramientas para poder enfrentarlas; entre el que había estudiado y el autodidacta de la vida real, contextualizando la solución con el compromiso de trabajo en equipo.

Nos enseño a estar cerca del prójimo; nos contagió a todos con ese espíritu y fue un sano contagio que avanzó de compañero a compañero y -al extenderse como una ola de esperanza- desembocó en la victoria del Partido.
Él generó este  proyecto político que aun está más vigente pese al paso del tiempo. Se multiplicó y se diseminó por todo el Partido Nacional, en distintas listas y sectores, por lo que no resulta difícil encontrar figuras que se han destacado en la actuación pública y que no hayan pertenecido a la lista 31
 Martín tuvo la amplitud de hacer participar en su proyecto político a las más diversas visiones partidarias, haciendo convivir en el Herrerismo, a los Porlapatristas, los Blancos independientes de la ex Lista 400, los ex 51. Fue capaz de combinar en el Partido Nacional las distintas tendencias, con el objetivo de dotar de una herramienta eficaz  para emprender las soluciones impostergables que los tiempos requerían.
Esta figura avasallante, llena de virtudes, conformó su movimiento de la forma más sencilla y  tradicional. Recorrió, visitó y puso oído, pisando ahí donde están  las circunstancias del que las padece, inaugurando clubes baluartes y cantones, toda una categorización.
Vaya también aquí un grato recuerdo para Luisito Carneiro y en él al más sencillo de los militantes, cuando hubo que acondicionar la casona de 18 y Magallanes (arriba de la Fiaca) que fue la Sede Central de la Lista 31.
Todo se hacía con esfuerzo, trabajo y desprendimiento. Los muebles eran los que aportaban los dirigentes; las rifas entre correligionarios eran el tesoro de la actividad diaria. Al principio nadie daba dos vintenes por aquello. Los viernes de noche le llamábamos “las misas” y no  eran otra cosa que la puesta a punto de la semana. La sala  se llenaba y desbordaba en el encuentro de la gran familia que se había conformado con la participación de un sinnúmero de oradores, y de la propia asamblea, con la emotiva entonación del Himno Nacional, la Marcha de Tres Árboles y las alocuciones más variadas.
Todos los sábados participábamos en la reunión de coordinación, frente a  un gran mapa de Montevideo, con la división de seccionales, donde cada uno se mostraba respetuoso de su zona y con un solidario desprendimiento para con el compañero. Todos teníamos algo para aportar y la consigna era sacudir la capital como forma de asegurar el triunfo del Partido,  tan obligatorio y convocante como hoy en día.
 Así lo inculcaba Martín. “Sí” trabajar en la Sede,  “pero más en las seccionales”, que eran 22 y que a la vez se subdividían en tantas como fuera necesario. Era tan importante el militante, que desarrollaba la tarea más elementa, como el coordinador principal. Había espacio para todos y no había tiempo de aburrirse. La sana competencia que nos llevaba a dar el mayor esfuerzo porque el objetivo era ineludible: teníamos que ganar.
Comité de Damas, Veteranos, Juventud,  Electoral, Prensa, todo funcionaba en la más clara exposición de trabajo en equipo, en todo estaba presente el sentido de solidaridad y el compromiso, y sobre todo el “se puede”. No había limitantes y  la oportunidad estaba al alcance de la mano, ya  que solo dependía de nosotros y nosotros éramos individualmente cada uno.
Ante la demanda de algún militante, en cada recorrida se repetía: “corto en la promesa para ser largo en el cumplimiento”. Incansable en las recorridas, dispuesto a despejar las dudas en los lugares  recónditos y en las circunstancias más imprevisibles; capaz de atender y hacer atender las solicitadas en forma inmediata. Pasábamos de Carrasco al Cerro, con la misma prontitud que se  sentaba en un cajón de verduras  o participaba de una reunión en un cantegril, tomando mate con el caudillo del lugar. Así redactaba un proyecto de ley sustancial para la discusión del momento en el país, como establecía contacto con algún  ministro o atendía una consulta del mismo Lacalle.
Cuántas expectativas se derrumbaron con su desaparición física. Con el paso del tiempo se hace más grande su figura y hasta hoy –pasadas dos décadas- se sigue escuchando: “era el candidato”. Todos conocen lo que pasó después  del 89. Vino un gran gobierno nacionalista, pero todos somos contestes que nos faltó candidato para 1994. La muerte de Sturla fue para el período 1990-1995 una pérdida irreparable, aun mas cuando la sucedió la del senador Esc. Dardo  Ortiz. Cuántas cosas se hubieran evitado, pero sin duda el balance fue positivo.
Es ejemplo permanente para quienes nacimos a la actividad política junto a una cantidad imposible de enumerar de compañeros; una marca registrada que nos dice que no hay imposibles y que nos acompaña todos los días; un “santo y seña” entre una hermandad de correligionarios que sostiene la convicción de esas enseñanzas; que mantiene intacta la esperanza, el sueño y las ganas como el primer día.
Para Martín, para su familia, para sus amigos correligionarios y sus militantes, permitan apelar a la cita que su vida ha sido como la semilla de trigo, que en el surco debe dejar de existir para convertirse en planta y trigo,  que es harina de buen pan, para que puedan compartirlo todos los compañeros.-
Esteban Jardín



De Uruguay Graña

Conocí a Martin casi con la fundación de la querida lista 31 en Montevideo. Éramos pocos, pero se respiraba un aire que contagiaba dinamismo y sobre todo esperanza para un país que necesitaba un cambio. Subí las escaleras, en la vieja sede de 18 de julio y Magallanes, para conocer a alguien que sin duda ya estaba escalones más arriba que cualquiera de nosotros.
Su presencia cautivaba, su mirada trasmitía tranquilidad de espíritu y su físico derrochaba energía en todo momento. Una mente prodigiosa que emanaba ideas una detrás de la otra. Su capacidad de trabajo en largas horas desarrolladas era imposible de ser emulada. Todo indicaba que Martín era un ser especial, que había descubierto esa profunda vocación de servidor , de servidor de la patria, eso que largamente en nuestro querido Partido Nacional nuestros viejos nos repitieron e inculcaron. Luego vino una fuerte campaña electoral en 1989; una puja digna de cualquier gladiador y vaya si él tenía armas para la contienda. Un pensamiento futurista del Uruguay y una dialéctica envidiada por cualquiera de sus adversarios si es que los tuvo. Incisivo, audaz, enérgico, y por sobre todo amigo de sus amigos. Yo lo veía con mi perspectiva de gente del interior y admiraba como hasta ahora su inagotable temple y su cariño demostrado con toda su gente. En esas elecciones Martin Sturla llega a ser Diputado y líder de la lista más votada. Tres Diputados se obtuvieron y es nombrado Presidente de la Cámara de Representantes. En su espalda ancha descansaba la responsabilidad de ser un líder con un respaldo popular indiscutible, logrado con esfuerzo y aplicación al trabajo político, pero también por ese carisma tan especial que tenía. Siempre digo que gastó sus 37 años de forma avasallante  y también que marcó a fuego a muchos de los que hoy tratamos humildemente de ser servidores públicos. Su pluma pacificó al país y lo catapultó hacia la convivencia pacifica que necesitábamos los uruguayos en aquel momento.
Pero llegó el momento, ese al cual ninguno puede escapar, como cristiano puedo decir que le llegó su Pascua, su pasaje a ese lugar anhelado con esperanza.
Imposible olvidar el momento en el que me dan la noticia. Bajaba por  un ascensor y al llegar a la planta baja me da la noticia otra persona más que lo había acompañado en esa elección; un humilde trabajador de esos que tanto defendía Martín.
 Desazón, rabia, tristeza todo se conjugaba en ese momento de dolor. Hoy transcurridos los años diría que mientras el subía a Dios, todos los que lo queríamos quedamos como siempre por debajo de aquel hombre especial. Un escritor mercedario en un poema para un amigo escribía: Tú en escalas de luz subes al cielo Yo ruedo entre tinieblas al abismo.
Habíamos quedado sin el líder, sin el amigo, sin el ser humano, habíamos caído al abismo mientras el subía y subía porque no era ya para este mundo. El deseo es que nos siga acompañando desde allá arriba y que seamos capaces de entender el por qué y el para qué de su partida; que tomemos su legado, su pensamiento y lo hagamos nuestro y que –repitiéndolo- haga carne en las nuevas generaciones, así como lo sembró él en muchos de nosotros.
¡Hasta cualquier momento Martín!

¡Viva El Partido Nacional!
Uruguay Graña





De Inés de Agrela

¡Cómo no recordar a Martín Sturla!, aquel inolvidable joven, de carácter e ideas fuertes, responsable e incansable.

Fue por el año 1989, que con la motivación de aquella inolvidable figura política y con todo el empuje que una joven pueda tener con apenas 20 años, que me sentí  totalmente orgullosa de ser militante del Partido Nacional.

¡¡¡Recuerdo la legítima satisfacción que sentí , después de aquel  largo día de trabajo en la elección de noviembre, cuando se anunciaba que la lista 31 había sido la más votada!!!

Hasta el día de hoy cierro los ojos y me parece verlo, hablando en la sede de la lista 31, en 18 de Julio y Magallanes; sentir su voz seguida de  los aplausos de quienes lo apoyábamos.

Martín Sturla fue un hombre que luchó por lo que creía justo;  recto en su  proceder, leal, frontal y honesto. Nos enseñó a todos quienes trabajamos en aquella época junto a él, una metodología aplicada con extraordinaria capacidad de trabajo y de servicio.

Hoy, sin ninguna duda, para quienes en alguna medida fuimos parte de esa época y “nacimos” con la política de Martín Sturla,  lo recordamos con muchísimo afecto y lo añoramos hoy en el Partido Nacional. 
Inés de Agrela


lunes, 9 de abril de 2012


   8 de abril de 1959


Fallece el Dr. Luis A. de Herrera. Ese mismo día la Comisión Departamental de Montevideo se reunió en su local de la calle Rincón y Juan Carlos Gómez en sesión extraordinaria  y solemne para rendir honras fúnebres al Dr. Herrera. Esta es el acta de dicha sesión:
“Con la asistencia de todos los integrantes del Cuerpo y de los miembros de la Comisión Departamental de Hacienda se abre la sesión:
Abierto el acto y de pie todos los presentes, usó de la palabra el Sr. Presidente, Don Eduardo Vázquez. Expresó: “El infortunio ha estremecido las fibras más íntimas de la Nación. Luis Alberto de Herrera ha muerto, dejándonos el resplandor de sus virtudes inmortales. El signo trágico de la desaparición del querido patricio nos somete a quienes fuimos en la vida política sus colaboradores y en su intimidad los amigos leales y fraternos, a la tremenda desdicha de una desesperanza sin riberas”.
Acto seguido se guardó un minuto de silencio en memoria de quién, entrando en las sombras del más allá envuelto en  un hálito de gloria, se constituía en alto e inolvidable ejemplo para el futuro y en perenne recuerdo de la ciudadanía blanca. Reiniciada la sesión, el Vicepresidente Don Francisco Rial propuso que se hagan gestiones pertinentes para que la casa en que vivió el Dr. Herrera sea declarada monumento nacional y para que el nombre del prócer sea colocado en una de las principales avenidas de la ciudad.
El Sr. Ardanche Arévalo y la Sra. Faccioli de Rodríguez, sugirieron que esa avenida podría ser el tramo de la Av. Larrañaga, desde Av. Gral. Flores hasta Carlos M. De Pena.
Aprobada la moción hace uso de la palabra el Sr. Adroher, quién expresa su profunda tristeza ante la muerte de quién para él había sido más que un jefe, un amigo y un padre.
También hicieron uso de palabra exponiendo su sentir los Sres. Sosa Colman, Prego Morán, Rusch, Fernández y el Presidente de la Comisión de Hacienda Francisco G. Silva.
Se resolvió a continuación aprobar lo actuado,  el envío de una ofrenda floral y adoptar las siguientes medidas como honores póstumos: 1) cerrar las puertas de la Departamental hasta el lunes 13, 2) Cursar nota de condolencia a la Sra. María Hortencia de Herrera y sus familiares, 3) Concurrir en corporación al acto de sepelio de los restos mortales del insigne Jefe y Conductor.
Cumplidos los fines de la reunión, se levantó la sesión para concurrir al traslado de los restos del Dr. Herrera, desde la Casa del Partido hasta el Palacio Legislativo.

Daniel Cerro Curcho


sábado, 31 de marzo de 2012

El nacionalismo llamado a crecer en los barrios



      Esteban Jardín, orientador de la Agrupación blanca Compañeros, sostuvo que el Partido Nacional “no puede seguir pescando en la pecera de Carrasco, Pocitos y el resto de la costa (y) tiene que salir a otros barrios en los que tiene chances de crecer”.
Las expresiones del ex edil montevideano coinciden con la visión que tiene el intendente de Flores, Armando Castaingdebat, quien en una metáfora análoga dijo a La Diaria que no se puede seguir tratando de pescar en el mismo río y con la misma carnada. 

     En esa búsqueda de nuevos cauces ciudadanos, donde en Montevideo y Canelones miles de compatriotas aguardan por una respuesta política clara a sus necesidades, Jardín articuló visitas del exitoso jefe comunal poronguero a distintas zonas de la capital del país, con el fin de escuchar los reclamos populares y al mismo tiempo comentar la experiencia extraída de soluciones a similares carencias.

      La Agrupación Compañeros trazó su línea de acción en volcar su vocación de servicio en las barriadas que más sufren la inoperancia municipal de más de dos décadas en la capital uruguaya y en esta administración que padece Canelones, donde el fiscalazo tributario terminó por quebrar las esperanzas de la ciudadanía.

      El Partido Nacional puede exhibir con orgullo la labor, no solo de Castaingdebat en Flores, sino de todos los intendentes municipales blancos del país, que son también el mejor ejemplo para que los vecinos de Montevideo y Canelones puedan renovar su esperanza en un futuro mejor.     


                                                                Nota de La Diaria:
La diaria, 28 marzo 2012, p. 4